Apego: Descubrir y explorar desde el amor

Bien, a raíz de las inquietudes que recibí, decidí mejor escribir un post de este tema para que podamos ir derribando mitos y aclarando dudas respecto a esta palabrita que probablemente usamos muchas veces pero no siempre sabemos exactamente que significa.

Lo primero es lo primero. Sentadita, pídale al mayordomo musculoso que le prepare un pisco sour, la abanique y usted solo dedíquese a leer… (soñar no cuesta nada cierto?)

Voy a partir con esta frase que he escuchado muchas veces y se me empieza a caer la cara cuando lo escucho:

“Hay que hacer el apego”

NO EXISTE EL NO APEGO. Si mi hijo no recibe el cariño y cuidados que yo le debo dar, no es que no le de apego, si no que el patrón de apego que se genera es ansioso, o ambivalente o desorganizado. ¿Se entiende? TODO ES APEGO, todo ayuda o no a formar patrones de apego.

Por lo tanto, teniendo esto claro, es fundamental que sepamos que TODO lo que hacemos y dejamos de hacer aporta en la construcción de un apego con nuestros hijos. Por eso, me da un poco de risa el concepto de “crianza con apego”, ya que, todo lo que hacemos es crianza con apego, lo que si, va a diferir el patrón que le estemos entregando y la forma en la cual configuramos el entorno y mundo de nuestro bebé.

Para poder desarrollar patrones de apego seguro, lo principal es un entorno y ambiente amoroso que permita maternar a nuestro hijo en calma, para poder entregarle y satisfacerle sus necesidades básicas.

Hablamos de necesidades básicas las siguientes:

– Alimentación

– Sueño

– Calor

– Afecto

– Contención

– Higiene

– Juego y Lenguaje

Y aunque uno crea que las necesidades básicas son solo la comida, el sueño y la temperatura, en un bebé esto no es así. Lo que más necesita esta guaguita es adaptarse al mundo post útero, por lo que se le debe entregar TODO para que se desarrolle bien.

El apego que se desarrolle con el hijo va a determinar la forma de interacción que tenga ese niño más adelante y la forma en la que el se relacionará con su mundo inmediato, por lo tanto, podrán comprender que esto es clave y debiese ser prioridad para maternar.

Uno no anda por la vida diciendo “hoy voy a hacer apego”, no. Eso no pasa. Todo lo que uno hace con su hijo aporta en la construcción de un apego, y por eso que es tan importante SER y ESTAR para nuestros hijos. Va a depender de estos primeros años para proporcionarles un entorno que les permita saber que el mundo es un lugar seguro, y que el refugio mamá siempre está.

No confundir apego con sobreprotección:

La línea es delgada. Una cosa es satisfacer necesidades, maternar y entregar amor, y otra muy diferente es estar encima e impedir la exploración del mundo.

El bebé necesita descubrir el mundo por sus medios bajo nuestra guía y no que nosotras descubramos el mundo por el. Esto solo genera inseguridad y ansiedad en el niño que más adelante se traducirá en ansiedades por separación descontroladas. El niño debe saber que si una se va, vuelve por él, y no tener la incertidumbre de si me separo de la mamá no se qué hacer sin ella. Ojo ahí

Apego seguro, apego al amor

Este es el lado precioso de la maternidad, el lado bacán, el lado emocionante. Ese que todos dicen que es maravilloso, esta pega es la que vale, la pega de dar amor. De cuidar, de enseñar y mostrar un mundo que más adelante estará a los pies de nuestros hijos.

Las leo!

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