El origen de la comunicación

El desarrollo psicosocial se inicia en etapas tempranas, señalando algunos estudios que tiene su origen en el útero; este complejo proceso de cambios es integral, gradual, progresivo y acumulativo, mediante los cuales, la/el niño (a) va adquiriendo conocimientos, habilidades y comportamientos cada vez más complejos. Los cambios físicos (como el sistema nervioso central, músculo-esquelético, etc.) se van modificando en sincronía con los cambios cognitivos, comunicativos, sociales y emocionales, los cuales hacen posible la interacción con la sociedad y el ambiente.

A pesar de que la actividad cerebral está influenciada por patrones genéticos, el cerebro en etapas tempranas, tiene la suficiente plasticidad para cambiar su organización y sus funciones en base a las experiencias y estímulos ambientales, es así como llaman a estos primeros años, la ventana de oportunidad. Diversos autores plantean que la importancia de las experiencias tempranas, podrían tener un impacto positivo, cuando son generadas en el marco de relaciones afectivas de cuidado, protección y estimulación, o un impacto negativo, que son aquellas experiencias que generan niveles elevados de estrés como el abandono, hostilidad e insatisfacción de necesidades básicas. Entre los tres y seis años de edad aproximadamente, se establecen las capacidades básicas, especialmente el habla y la capacidad de comunicación.

Dentro de las primeras habilidades que aparecen en nuestros bebés está la capacidad de fijar la mirada y seguir con la vista. Esto hace referencia a la capacidad de fijar la vista en un objeto o cara, que se desplaza lentamente, de un lado hacia otro, este hito será el gran punto de partida para los demás.

(A mi parecer) uno de los grandes momentos del bebé, es cuando aparece la sonrisa social (6-8 semanas), ya que evidencia una conexión con el otro, esta sonrisa se manifiesta como respuesta positiva frente al trato afectuoso, sin necesidad de tocarlo.

El llanto si bien no es parte de la escala de los “hitos” u “organizadores”, es importante mencionarlo, ya que, podemos diferencias dos componentes importantes: la melodía y la intensidad. La intensidad solo se relaciona con su capacidad pulmonar y la melodía con una función central, aportando a la diferenciación de este llanto (cuando es de hambre, sueño, dolor, etc).

Al finalizar el primer mes los bebés empiezan a emplear los sonidos /a/,/e/ y /o/ como vocalizaciones de placer, además de comenzar a emitir los sonidos /j/, /k/ y /g/.

Cuando hablamos con ellos, responde mirando directamente a los labios y la boca, centrando su atención durante un espacio de tiempo cada vez más prolongado.

También cambia la expresión de su rostro, hace que sus movimientos sean más lentos o gira ligeramente la cabecita si hacemos un ruido suave cerca de él, sin que nos vea. Logra prestar atención a las voces, buscando a quien está hablando.

Teniendo toda esta información, manos a la obra, ¿cómo puedo estimular el lenguaje de mi bebé?

En primer lugar, el juego es de por si, es la acción favorita de los niños, puedes escoger algún juguete que sea llamativo para iniciarlo o sumarte a la interacción que tenga tu bebé con un objeto, recuerda que el juego debe ser placentero, libre y el juguete es solo medio de transferencia para experimentar. Intenta tener una distancia de unos 20 a 40 cm de distancia, puedes atraer su atención, haciendo diferentes expresiones, jugando con la melodía de tu voz. Sonreír cada vez que tu bebé se exprese verbalmente, le dará una respuesta positiva frente a un intercambio verbal.

Te sugiero repetir los sonidos que haga tu bebé y dales un significado, los padres tienen ese poder natural de identificar cuando tienen hambre, sueño o calor, asique entregar significado a sus expresiones, es importante para la comprensión del medio que los rodea.

Cantar, la música es nuestro mejor aliado, las melodías de canciones infantiles y las letras son cortas, repetitivas y sencillas, por lo tanto, su cerebro procesa esa información de manera amigable.

Hablar con tu bebé, probablemente pienses que no esta entiendo, sin embargo, a nuestros niños les gusta mucho la voz de los adultos, mas si es de su cuidador, además están aprendiendo elementos básicos del idioma (ritmo, melodía, entonación, etc) por los cuales interpretan el mundo que los rodea.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *